La tecnología no basta si el equipo no sabe reconocer una amenaza. Formamos a tu gente para detectar, responder y prevenir.
La mayoría de los incidentes en planta empiezan por una persona: un USB, un correo, un clic. Ninguna herramienta protege del todo contra un equipo que no sabe qué es una amenaza ni cómo reaccionar.
Contenido distinto para operadores, ingeniería y dirección.
Casos de planta, no teoría genérica de oficina.
Practicar antes de que pase de verdad.
Qué hacer cuando algo ocurre, paso a paso.
No un curso único, sino un hábito que se mantiene.
El estándar reconoce el factor humano como parte del programa de seguridad. Construimos un programa de concientización medible, adaptado a tu operación, para cerrar la brecha que la tecnología sola no cubre.